Gran explosión de un coche bomba de ETA en el centro de Logroño.
Información publicada en GARA el 11 de junio de 2001.
ATENTADO EN LOGROÑO
El coche-bomba contenía entre 25 y 40 kilos de
dinamita
El coche-bomba que hizo explosión ayer en la Gran Vía de Logroño contenía entre 25 y 40 kilos de dinamita, según el Ministerio de Interior. Fuentes policiales señalaron que el vehículo fue colocado con el maletero dirigido hacia la Torre de Logroño, edificio de 19 plantas que alberga sucursales como la del Banco Atlántico, oficinas y viviendas. Llamadas en nombre de ETA avisaron de la deflagración, que provocó cuantiosos daños materiales.
GARA | LOGROÑO
Cinco horas y media después de que se produjera la explosión de un coche-bomba en el centro de Logroño, el delegado del Gobierno español en La Rioja, Tomás López San Miguel, compareció en rueda de prensa y explicó que la deflagración originó cuantiosos daños materiales en un radio de 150 metros y que no causó ninguna víctima mortal ni heridos graves.
López San Miguel eludió confirmar la cantidad de explosivo utilizado y su composición «porque todavía sería prematuro hacerlo», aunque el Ministerio de Interior afirmó que fueron utilizados entre 25 y 40 kilogramos de dinamita.
Según el relato del delegado del Gobierno español en La Rioja, el coche-bomba un Fiat Tempra blanco con matrículas dobladas de Nafarroa hizo explosión en la esquina de las calles Víctor Pradera y Gran Vía y causó cuantiosos daños materiales en el número 14 de esa calle, un edificio de 19 plantas denominado Torre de Logroño, donde se ubican sedes bancarias, despachos profesionales y viviendas, y en inmuebles colindantes. El lugar está situado en el centro de Logroño, en las inmediaciones del Paseo del Espolón, donde se encuentra la delegación del Gobierno español en La Rioja, la Presidencia del Ejecutivo autonómico y sedes centrales de bancos y entidades de ahorro.
López San Miguel informó que previamente a la deflagración se recibieron cuatro llamadas en la DYA de Donostia y en SOS Rioja en las que un comunicante que dijo hablar en nombre de ETA avisó de la colocación del coche-bomba «en la esquina de las calles Daniel Trevijano y Gran Vía», a unos 300 metros de donde estalló. Las llamadas se produjeron entre las 05.31 y las 06.00 y el comunicante preguntó si se había informado a las autoridades del aviso, precisó Efe citando fuentes de ambas organizaciones.
La deflagración se produjo sobre las 06.30, cuando la zona se encontraba acordonada en un radio de 400 metros. El Fiat, que un testigo citado por Efe vio aparcado a las 21.30 del sábado, estaba con el maletero dirigido a la Torre de Logroño, junto a la sucursal del Banco Atlántico. Fuentes policiales relacionaron esa forma de actuación con la explosión de otro coche-bomba el pasado mes de mayo en el centro de Madrid ante una oficina del BBVA.
La deflagración, que desplazó el coche a unos diez metros y arrancó un árbol de cuajo, destruyó las cinco primeras plantas de la denominada Torre de Logroño, sobre todo las orientadas a la fachada de la Gran Vía, y afectó a cinco coches aparcados junto al Fiat Tempra que contenía el explosivo. La onda expansiva rompió las lunas de los comercios en un radio de 150 metros y produjo daños en persianas, cristales y mobiliario de los domicilios que se encuentran en las inmediaciones.
Los servicios de urgencia del Hospital San Millán informaron que habían atendido a dos heridos leves, uno de ellos con un corte en el brazo y otro con traumatismo en un oído.
«Comando itinerante»
Fuentes policiales citadas por Efe indicaron que trabajan con la hipótesis de que fuera un «comando itinerante» el responsable del atentado.
Señalaron que el vehículo fue robado el pasado mes de abril en Pau y que habría sido trasladado a La Rioja el viernes o el sábado. Agregaron, además, que «no puede conocerse si la dinamita empleada procede de la robada por ETA en Francia, ya que una vez que ha hecho explosión es imposible su análisis». Sostuvieron que el atentado «no estaba destinado a un objetivo concreto».
Esa tesis también fue refrendada por el delegado del Gobierno español en La Rioja, Tomás López San Miguel, quien aseguró que «querían sembrar el terror. Querían ocasionar una masacre y no creo que un medio de comunicación en concreto fuese su objetivo», en referencia a las sedes de tres medios de comunicación sitas en la esquina de Gran Vía y Daniel Trevijano.
Aseguró que existía «en Logroño y en toda La Rioja un dispositivo especial de los Cuerpos de Seguridad del Estado en previsión de un atentado».
Según López San Miguel, «la rápida labor de las Fuerzas de Seguridad, en concreto de la Policía Nacional, Policía Local y Guardia Civil, acordonando la zona evitó un atentado de mayores consecuencias».
El Sindicato Unificado de Policía (SUP) felicitó a los cuatro agentes que localizaron el coche «a pesar de ser erróneamente informados sobre la ubicación» y anunció que pedirá a Interior que sean condecorados.
22 vecinos realojados en hoteles y 350 partes de daños
GARA | LOGROÑO
22 vecinos pertenecientes a diez familias fueron realojados en tres hoteles de Logroño y un total de 350 personas recogieron hasta las 19.00 en el Ayuntamiento de Logroño un impreso para solicitar ayuda con el fin de financiar los daños registrados en sus casas, tiendas o coches.
Según informaron a Europa Press en el Ayuntamiento, la mayor parte de las solicitudes se refieren a reparación de viviendas, seguida por los daños ocasionados en locales y, por último, los coches. Indicaron que si los daños superan las 100.000 pesetas, se deberá realizar un peritaje y un estudio. Si los trabajos no superasen ese coste, podrá realizarse a cargo de los afectados, que luego pasarán la factura al Consistorio.
A media tarde, los bomberos y el parque municipal continuaban con las labores de limpieza en la Gran Vía.
El jefe de la agrupación de Protección Civil de Logroño, Iván Grijalba, informó de que «el aparejador municipal recomendó desalojar todas las plantas del edificio afectado por la explosión del coche-bomba debido a que presentaba daños en la estructura».
Indicó que el aparejador también recomendó a los vecinos de otros inmuebles de la Gran Vía que abandonaran sus casas.
Grijalba explicó que algunos de los vecinos tuvieron que salir por las oficinas del Banco de Urquijo, situado en la parte baja de la Torre de Logroño, ya que «el portal quedó impracticable debido a los escombros producidos por la rotura de cristales y tabiques».
Algunos de los vecinos permanecieron en el interior del inmueble hasta el mediodía. Eliseo Martínez Arostegi, residente en la planta décima, señaló a Efe que «no podemos salir de casa porque los cuatro ascensores están estropeados, el portal tiene medio metro de escombros y están apuntalando las estructuras».
Detalló que en su domicilio tenían los cristales rotos, «los techos falsos se han caído y tenemos la casa destrozada».
Explicó que dormían cuando oyeron la explosión. «Poco después, un policía local, que accedió gateando por los escombros del portal, nos recomendó que permaneciéramos en nuestras casas, alejados de las ventanas».
José Manuel Cano, propietario de una de las oficinas ubicadas en la Torre de Logroño, relató a Efe que «poseía un despacho de abogados, cuyos daños son imposibles de cuantificar, pero es casi seguro que no volveremos a ocupar ese edificio».
Roberto Ruiz, empleado de una oficina de Caja Madrid que se halla a 30 metros del lugar de la explosión, manifestó que «sólo hay cristales rotos y, afortunadamente, no hay daños en el sistema informático, por lo que el martes hoy es fiesta en Logroño los clientes podrán utilizar la entidad con total normalidad».
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